¿Qué sucede cuando la plenitud de una página escrita se convierte,através de los ojos del lector, en elvacío de aquellaabstracción quellamamos experiencia? ¿Y si el lector en cuestión es el propio autorque, releyéndose, elabora sus interesantes «poéticasa posteriori?Aparece una obra intrigante sobre los meandros de la escritura que sepuede disfrutar en varios niveles: si ya hemosleído los libros deTabucchi de los que se trata, podemos revisitar aquellas atmósferasala luz de las nuevas sugerencias, si por el contrario no los hemosleído, podemos aprovechar laocasión para rellenar la laguna.Autobiografías ajenas acoge a un elenco singular: Baudelaire y PaoloConte, Heidegger e Imelda Marcos, Montale, no es un ensayo literario,aunque para los entendidos sea de lo más provechoso y sugerente. Unaobra que transforma laíntimainterlocución con uno mismo en un diestroartificio de reflejos y autorreflejos.