URIA, RUBEN / URÍA GONZÁLEZ, RUBÉN
Intubado y en fase terminal, el Atlético arrastraba su imagen por esos campos de Dios. Agobiado por la deuda de una gestión negligente,lastrado por una directiva ilegítima y condenado a simple comparsa ychiste fácil en la oficina, el Atlético se asomaba al borde delprecipicio. Envuelto su enésimo proyecto de autodestrucción, el clubrecurrió a una bala de plata: Simeone. Un ídolo como nuevo paraguaspara los dos que todavía presiden un club de todos. En unos meses, elCholo invirtió el curso de la historia, enterró el traje del Pupas yconstruyó una máquina de competir. Heredó un muerto y devolvió uncampeón. El efecto Simeone, el cholismo, se compone de dos palabras:grupo y equipo. Y sólo conjuga un verbo: ganar.