Afrocentrismo, eurocentrismo, estudios caribeños... Para las fuerzasdel nacionalismo cultural, prisioneras en sus campos respectivos, este libro audaz resuena como un grito de liberación. Hay, nos dice PaulGilroy, una cultura que no es específicamente africana, americana,caribeña o británica, sino todo ello a la vez, la cultura delAtlántico negro, cuyos temas y técnicas van más alla del origen étnico o de la nacionalidad, y que es origen de una realidad nueva que,hasta el momento, nos había pasado inadvertida. El Atlántico negro nosolo pone en entredicho las prácticas y los presupuestos de losestudios culturales, sino que enriquece la comprensión que teníamoshasta el momento de la modernidad.
«Mientras que otros apenas se mojan los pies, Gilroy se sumerge en ElAtlántico negro hasta el fondo y regresa con genuinas riquezas.»
Guardian