«La libertad de opinión, así como
la de expresión, aparece ante la mirada de muchos de los europeos
contemporáneos como un derecho que se tiene de modo ?casi natural?.
Sin embargo, si nos acercamos a la Europa de hace tres siglos nadaera
menos evidente que el que se pudiera pensar al margen de lasinstituciones
eclesiásticas o civiles, y menos aún que ese pensamiento
surgido al margen de esas estructuras pudiera ser expresado ydifundido
libremente».
Ateos clandestinos recoge diversos testimonios
y pensamientos que se han conservado por escrito a pesar de lapersecución
y exterminio al que fueron sometidos sus autores. Un grupo devalientes
pensadores europeos de la primera mitad del siglo XVIII pretendieronacabar,
valiéndose únicamente de la fuerza de la razón, con
el monopolio de siglos de oscurantismo religioso y político.Dejaron
abierto así el camino de la Ilustración, cuyas ideas sepopularizaron
en la segunda mitad del Siglo de las Luces.
Agustín Izquierdo relaciona los escritos
de diferentes pensadores clandestinos, muchos de ellos héroessolitarios
incomunicados entre sí, ofreciéndonos una lúcida visión
global de aquel periodo y aquella lucha que, a pesar de recientesbrotes
de integrismo religioso, ha triunfado en buena medida, extendiendocada
vez más la libertad de pensamiento, y una de sus consecuenciasprácticas
más destacables: la ciencia y el desarrollo tecnológico.