El asesinato del cineasta Theo van Gogh, el 2 de noviembre de 2004,supuso un terremoto para la sociedad holandesa. Su crimen había sidofilmar una película documental con Ayaan Hirsi Ali, diputada holandesa de origen somalí y una de las principales críticas del islam, sobretodo en lo relacionado a la cuestión de la mujer. Junto al cadáver deVan Gogh parecía agonizar el sueño holandés, y por extensión europeo,de una sociedad multicultural capaz de absorber a los inmigrantes queacuden en busca de una vida mejor.
El prestigioso escritor e intelectual angloholandés Ian Buruma tomaeste asesinato como punto de partida para una vibrante obra, mitadreportaje mitad ensayo, en la que se enfrenta con las medias verdades, los cinismos, los problemas y las vanas esperanzas de Europa ante las nuevas migraciones, y qué mejor país para hacerlo que Holanda, en elque el 45 por ciento de los habitantes son de origen extranjero ycuyas políticas de integración y multiculturalismo eran vistas como un modelo.
«Un reportaje puede ser una obra de arte, si su autor escribe conelegancia y eficacia, documenta con rigor sus informaciones y lasorganiza con la precisión y la astucia de un buen novelista. Es lo que ha hecho Ian Buruma en Asesinato en Amsterdam, un libro que se leecomo una novela de suspenso aunque en él no haya fantasía y síhistoria viva, y hunda sus raíces en la más candente actualidad.»
MARIO VARGAS LLOSA, El País