La idea de Europa se consolidó a lo largo de los diez siglos que trata este libro, en paralelo con el desarrollo de un arte propiamenteeuropeo. Durante este periodo, se produjeron incesantes y vertiginosos cambios tanto en las estructuras sociales como en la formacióncultura, y éstos se plasmaron de manera evidente en el ámbito de lacreación artística.Hoy admiramos lo que queda de ese arte, perotenemos tendencia a atribuirle un sentido básicamente estético. Duby,uno de los mayores especialistas en la historia medieval, nos permiteadoptar la mirada de los hombres de la época, para quienes losmonumentos, objetos e imágenes artísticos cumplían tres funciones:presentes ofrecidos a Dios, comunicación con el más allá y afirmaciónde la autoridad. A medida que los focos de poder se fueron desplazando ?y se reducía influencia de los clérigos? la tercera de las funciones cobró fuerza, mientras se reforzaba también la idea de obra de arteno funcional sino como mera fuente de placer.Arte y sociedad en laEdad Media, convertido en un clásico de la lectura obligada,constituye una excelente manera de iniciarse en el arte medieval, unasíntesis clara y asequible de la historia social del medievo y, almismo tiempo, una base para reflexionar sobre los orígenes de nuestrarealidad europea.