El arrianismo, al negar la divinidad de Cristo, ha sido considerado la «herejía cristiana arquetípica». Sin embargo, no todo es tansimple.A lo largo de esta amplia y fundamentada investigación, el lectordescubre un Arrio teológicamente conservador que dedica sus mejoresesfuerzos intelectuales a defender el carácter libre y personal delDios cristiano. Esta «herejía» del siglo IV nace del esfuerzo porconciliar el lenguaje bíblico tradicional con las ideas y técnicasfilosóficas radicales.Pero se convierte en una auténtica crisis social al cuestionar lasrelaciones entre emperadores, obispos y maestros ascéticos«carismáticos», y problematizar la toma de decisiones en la Iglesia.Williams destaca las cuestiones vitales más amplias de cómo se definela herejía y de qué modo ciertos tipos de tradicionalismo setransforman a sí mismos en herejía.Arrio desborda el mero estudio histórico de carácter académico. Laspáginas de este original ensayo, a medio camino entre la biografía yla historia de las ideas, muestran con brillantez la importancia quedeterminados temas siguen teniendo en la actualidad y cómo ciertostipos de tradicionalismo pueden terminar transformándose, tambiénellos, en otra herejía más.