Todos los días hay mujeres que acuden a los cirujanos plásticos y alas clínicas especializadas para mejorar su piel medianteprocedimientos químicos y quirúrgicos. Este libro presenta unaalternativa natural, indolora y no quirúrgica que nutre todo el cuerpo y que ayuda a contrarrestar los signos del envejecimiento por mediode la digitopuntura facial, una práctica derivada de la medicina china que consiste en presionar ligeramente con los dedos determinadospuntos de la cara. Solo requiere unos minutos diarios y se puedeincorporar a los hábitos matutinos. Además, Victoria Mogilner presenta numerosas estrategias para conseguir la belleza exterior y elbienestar interior.