En una parroquia de Sevilla acaban de encontrar un niño ahogado enagua bendita. Pero los muertos ya no están muertos. Una ciudad tomadaen sus tres cuartas partes por resucitados, con las líneas decontención a punto de estallar y un panorama social en el que hablarde descomposición tiene un significado mucho más que literal, es elescenario por el que tendrán que moverse un policía que acaba dereincorporarse a su puesto tras salvarse milagrosamente de un disparoen la cabeza y una detective particular que fue encarcelada porpermitir que su marido abusara de la hija de ambos, en busca de unasesino en serie con lo que parece tener una fijación por lasiglesias. ...Creo en el perdón de los pecados, en la resurrección dela carne, en la vida eterna, amén.