CALVO, JOSE / CALVO POYATO, JOSE
El descubrimiento de las pinturas de Altamira en 1879, cuando laPrehistoria y el llamado hombre primitivo despertaban recelos ennumerosos ámbitos culturales, desató una fuerte polémica. Una polémica digna de una novela.
Los grandes expertos franceses sobre la Prehistoria apuntaron a unfraude, pues en esa época se pensaba que el hombre solo llevabahabitando la tierra según lo que apuntaban los relatos bíblicos. Ycuando los científicos empezaron a echar cuentas.... algo no cuadraba. Las tesis de Darwin echaron más leña al fuego y las polémicasestallaron en los periódicos, las tertulias, los cafés, los salonesilustrados....
Marcelino Sanz de Sautuola, descubridor de las pinturas de Altamira, y Juan Vilanova y Piera, catedrático de Paleontología de la Universidad Central, hubieron de hacer frente a las acusaciones de falsificaciónque les dirigieron los principales expertos de la época, defendiendola autenticidad de las pinturas recién descubiertas y su carácter deobra prehistórica.
Ambos murieron sin ver reconocido el valor de las pinturas, que sólollegaría a finales del siglo XIX.