ALONSO DE CONTRERAS

ALONSO DE CONTRERAS

$34.541
IVA incluido
Sujeto a Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
DESPERTA FERRO
Año de edición:
ISBN:
978-84-948265-2-8
Páginas:
64
Encuadernación:
Otros
Idioma:
Castellano
$34.541
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Alonso de Contreras, soldado de los Tercios es el segundo volumen dela colección de Historietas de Desperta Ferro Ediciones y El FisgónHistórico, una original apuesta de cómics de historia que tratará deacercar al público infantil, juvenil y por qué no, también adulto, las andanzas de populares personajes históricos de forma didáctica a lavez que divertida, valiéndose del poderoso lenguaje visual del cómicpero siempre recurriendo a las fuentes históricas. Tras la sendaabierta con el primero volumen, Harald, el último vikingo, en estecaso viajamos al Siglo de Oro español con un emblemático personaje,Alonso de Contreras (1582-1645), militar y corsario español que noslegó unas ricas memorias (Vida de ese capitán) llenas de peripecias,aventuras y desventuras. Galeras y cañonazos en batallas navalescontra los temibles turcos, picas en Flandes y espadachines encallejuelas oscuras, corso en las Indias contra los piratas ingleses y presidios en la frontera más lejana de ese Imperio español en el queno se ponía el sol. íVoto a Bríos! Alonso de Contreras nace en la «muy noble villa de Madrid» el 6 de enero de 1582, hijo de Gabriel Guillén y Juana de Roa y Contreras. Y aunque le hubiesen bautizado comoAlonso de Guillén, al empezar a servir al rey tomó el apellido de sumadre, y así pasó a la posteridad. Sus padres eran pobres, y tuvierondieciséis hijos, de los cuales quedaban vivos solo ocho cuando elpadre murió, un buen ejemplo de la tremenda mortalidad infantil de laépoca. Alonsillo debía ser una buena pieza, porque él mismo nos cuenta todos los jaleos en los que se metía en la escuela, uno de ellos tanserio que incluso le costó un año de destierro en Ávila. Con catorceaños decide que lo que quería era ser soldado, así que convence a sumadre para que le deje marchar. Una camisa y un par de zapatos es todo lo que la buena mujer le pudo regalar, y los zapatos los perdió aldía siguiente jugando a los naipes? ¿Te hemos dicho que era unapieza?Alonso llegó a Italia, y de Milán bajo a Nápoles y a Sicilia,curtiéndose en diferentes percances de taberna, para entrar alservicio de las galeras de la Religión, que es como se llamaba a laflota de la Orden de Malta. La interminable guerra de corso que esta y la Monarquía Hispánica libraban contra el Turco por todo elMediterráneo le iba como anillo al dedo a nuestro héroe, que prontoasciende para capitanear una nave. Abordajes, persecuciones acañonazos, acciones de comando? todo para gastarse el botín jugando alos dados, o a los piojos (sí, has leído bien). Alonso regresaré aMadrid, para, convertido en capitán, reclutar soldados y verseenvueltos en lances galanes y de espada, hacerse ermitaño, arrepentido de su mala vida, sobrevivir al desastre de la Mahometa íy hasta seracusado de querer encabezar una rebelión morisca! De ahí, a América ya pelar con los piratas ingleses en el Caribe. Y siempre con tiempopara acudir a un corral de comedias con Lope de Vega o invitar a unveterano a vino para que le cuente sus desventuras en Flandes.