Al sur de la nada está formado por tres relatos bien distintos, tresnovelas cortas, si se quiere, y sus protagonistas son muy diferentesentre sí. Confluyen, no obstante, en que cada protagonista es unamujer, y en que se saben las tres además cerca de la muerte. Ante lainminencia del trance, todas ellas repasarán su historia y noscontarán lo que fue o lo que pudo ser. A este punto de interés seañade el hecho de que ninguna de las tres mujeres protagonistas nosson desconocidas. Juliana, en "Al sur de la nada", es la asistenta -yamante- de Gerald Brenan, y nos ofrece aquí un conmovedor relato deesa relación. Amparo Muñoz, la mujer que un día fue considerada lamujer más bella del universo y que agoniza ahora después de una vidallena de placeres, es la narradora de "Un féretro naranja". En "Lacabra" Virginia Woolf, que ha sobrevivido a las aguas del Ouse,conversará al final de su vida con un engreído Poeta Español. Además de por lo que nos cuenta sobre estas tres mujeres, sobre eloscuro tapiz existencial de cada una de ellas, Herminia Luque sabeinteresarnos igualmente con el talento de que hace gala a la hora deabordar la construcción formal de estos tres relatos y con susorprendete dominio lingüístico. Una obra fascinante, pues, en todoslos sentidos posibles