«El presente libro no es un canto de amor a la cultura y lasantigüedades de la India. He leído demasiadas alabanzas a la Indiaescritas por plumas extranjeras para plantearme siquiera laposibilidad de sumarme a esa extensa lista. Este es un libro sobre las transformaciones político-económicas y sociales de un país cuyofuturo afectará de forma creciente al resto del mundo. Cuandoinformaba sobre la India para el Financial Times, me solía ceñir alestilo imparcial e impersonal propio del discurso periodístico. Unlibro, sin embargo, es diferente, y mucho de lo que sigue estárelatado en primera persona. Algunos contenidos de estas páginas sonde índole crítica, a veces muy crítica. Como observador y cronista delos modos de funcionamiento de la política, la economía y el sistemalegal de la India, a veces resulta difícil no sentir indignación antela dilapidación de oportunidades de subsistencia para los cientos demillones de indios que aún viven sumidos en la pobreza» (EdwardLuce).«El presente libro no es un canto de amor a la cultura y lasantigüedades de la India. He leído demasiadas alabanzas a la Indiaescritas por plumas extranjeras para plantearme siquiera laposibilidad de sumarme a esa extensa lista. Este es un libro sobre las transformaciones político-económicas y sociales de un país cuyofuturo afectará de forma creciente al resto del mundo. Cuandoinformaba sobre la India para el Financial Times, me solía ceñir alestilo imparcial e impersonal propio del discurso periodístico. Unlibro, sin embargo, es diferente, y mucho de lo que sigue estárelatado en primera persona. Algunos contenidos de estas páginas sonde índole crítica, a veces muy crítica. Como observador y cronista delos modos de funcionamiento de la política, la economía y el sistemalegal de la India, a veces resulta difícil no sentir indignación antela dilapidación de oportunidades de subsistencia para los cientos demillones de indios que aún viven sumidos en la pobreza» (EdwardLuce).