Nadie podía imaginar que todo lo que se daba por hecho iba adesaparecer de un plumazo. Y cuando la Diosa se mostró ante lahumanidad para anunciar el fin de la Tierra, Marcos Arciniega no pudoevitar estremecerse.
No sería un final rápido ni inmediato. Iba a ser una lucha sin cuartel contra la desesperación de los vivos ycontra los muertos que se alzarían de sus tumbas durante lossiguientes 7 días. Una prueba divina cuya recompensa por sobrevivirsería una nueva vida, una nueva oportunidad, en el mundo puro yfloreciente que crearía la Diosa tras el fin del Último de losDías.
Movido por la determinación de salvar a su familia,Marcos tendrá que hacer frente a multitud de obstáculos entre el caoscreciente que consume a la humanidad. En un auténtico desafío físico y mental por alcanzar junto a su mujer e hijos el Último de los Días,por congraciarse del favor de la diosa Etrea.