Como un paseo sobre el arco-iris, esta obra nos lleva en un viaje deemociones expresadas a través de los colores. Siete son los capítulos, siete son los tonos: negro, gris, amarillo, rojo, verde, azul yblanco. Negro y blanco marcan el comienzo y el final de esta travesía, mostrando cómo desde distintas culturas (Occidente y Oriente,respectivamente), la muerte puede significar el oscuro cierre delcamino o un punto de partida hacia la luz.Las narraciones que componen los diferentes capítulos cuentan vivencias reales experimentadasdurante los viajes del autor a través del mundo. Son muchas lastravesías y numerosos los momentos que merecen recordarse: unas vecesmomentos de miedo, soledad o añoranza, de optimismo, esperanza oalegría otras. Pero, sobre todo, son las personas las que tienen unlugar preferente. Habitantes del mundo que necesitan mostrar o contaralgo, o que a veces, incluso sin articular palabra, nos pueden abrirun universo, sólo a través de su mirada.Pero 7 colores no es solopalabra. Cada capítulo tiene sus propias ilustraciones, y también sumúsica, obras para voz y piano compuestas sobre los sentimientos quetransmite cada color, y recogidas en un CD. Estas obras soninterpretadas por una soprano, un tenor y un bajo, acompañados por unpianista.Al fin y al cabo se trata de una triple propuesta, fruto dela inspiración y el trabajo en común de un escritor, una ilustradora y un compositor.
Como un paseo sobre el arco-iris, esta obra nos lleva en un viaje deemociones expresadas a través de los colores. Siete son los capítulos, siete son los tonos: negro, gris, amarillo, rojo, verde, azul yblanco. Negro y blanco marcan el comienzo y el final de esta travesía, mostrando cómo desde distintas culturas (Occidente y Oriente,respectivamente), la muerte puede significar el oscuro cierre delcamino o un punto de partida hacia la luz.Las narraciones que componen los diferentes capítulos cuentan vivencias reales experimentadasdurante los viajes del autor a través del mundo. Son muchas lastravesías y numerosos los momentos que merecen recordarse: unas vecesmomentos de miedo, soledad o añoranza, de optimismo, esperanza oalegría otras. Pero, sobre todo, son las personas las que tienen unlugar preferente. Habitantes del mundo que necesitan mostrar o contaralgo, o que a veces, incluso sin articular palabra, nos pueden abrirun universo, sólo a través de su mirada.Pero 7 colores no es solopalabra. Cada capítulo tiene sus propias ilustraciones, y también sumúsica, obras para voz y piano compuestas sobre los sentimientos quetransmite cada color, y recogidas en un CD. Estas obras soninterpretadas por una soprano, un tenor y un bajo, acompañados por unpianista.Al fin y al cabo se trata de una triple propuesta, fruto dela inspiración y el trabajo en común de un escritor, una ilustradora y un compositor.