Un siglo después de que Sabino Arana inventase los términos Bizkaia,Gipuzkoa y Araba, ya han alcanzado la oficialidad. Pero la ingenieríapalabrera sólo es una parte de la más amplia utilización de laslenguas como instrumentos de la llamada construcción nacional. Lamanipulación lingüística no es ni un fenómeno nacido en nuestros díasni exclusivamente español. Muy al contrario, la tragicómicautilización de la lengua como instrumento opresor y modelador de lasnaciones cuenta con ilustres antecedentes en todo lugar y época, sobre todo a partir de que el acceso de las masas a la toma de decisionespolíticas convirtiera al Pueblo y la Nación en objetos de adoración.Junto al sorprendente relato de la ingeniería lingüística practicadapor toda Europa, en estas páginas se procede al desmenuzamiento delcaso español, brillante e incesante aportación a la historia universal de la estupidez. «Este libro es la crónica despiadada, inflamatoria y cáustica de hasta qué extremos de estolidez pueden llegar losdelirios nacionalistas». (Amando de Miguel).