Por su interés en acumular doctrinas de diferentes autores y sufidelidad hacia todos ellos, la obra de Carisio hacia el 362 d.C., unmanual de gramática concebido para completar la educación del hijo del autor, es el pivote sobre el que se construye el estudio de lasfuentes de la gramática latina Elio Estilón, Lelio Arquelao, AntonioGnifón, Ateyo el Filólogo, Varrón, César, Verrio Flaco, Valerio Probo, Remio Palemón, Plinio el Viejo, Flavio Capro, Cominiano y JulioRomano son algunas de las autoridades en materia gramatical que, desde la cita única a decenas de fragmentos, aparecen en la obra.El volumen contiene la primera traducción a una lengua moderna del primero y elmás extenso, pues ocupa la mitad del total de los cinco libros delars. En él destacan dos capítulos eruditos 15 y 17, que reflejan ladiscusión, señalada siglos antes por Varrón, entre analogía y anomalía como elementos dirimentes de la corrección lingüística, yfundamentada ahora en los criterios de naturaleza, razón, uso yautoridad, este último responsable a su vez de la conservación demultitud de fragmentos de poetas y prosistas latinos para los que elmanual de Carisio es, muchas veces, testimonio único.