AYUSO VIVANCO, ALEJANDRO / AYUSO
Muchos han puesto en evidencia la gran contradicción que supone querer reeducar a la persona con los negativos condicionantes de lareclusión. Parece que pervive el mito de una reinserción social fueradel medio social, encubriendo la finalidad real de la prisión: ladefensa social.
Las prisiones, en tanto que realidad social, pueden cambiar cuando lasociedad quiera que cambien.
¿Tiene la universidad algún papel en el proceso de cambiopenitenciario? Al menos, sí debe potenciar investigacicones, además de formar educadores para el cumplimiento del mandato constitucional dereeducar y resocializar.