El dolor por la pérdida de un ser querido inunda de tristeza yaflicción el hogar. Los niños lo experimentan también a su manera,perciben la pena y se dan cuenta de que falta alguien importante.
Con frecuencia, los adultos no saben qué decir y alejan al niño decualquier escenario de dolor, para evitar que sufra. Es en ese momento cuando empieza a activarse la fantasía infantil y se hacen muchaspreguntas para las que, en general, no reciben respuesta: ¿Por quélloran papá y mamá? ¿Cuándo volverá el abuelito? Yo no quiero irme alcielo, pero ¿qué puedo hacer para ver al abuelito? Para ir al cielo¿hay que morirse o ponerse malo? ¿Hace daño morirse?
Este escenario infantil nos invita a ponernos a su altura paraayudarles a asimilar la pérdida. Las preguntas de los niños sonespontáneas, auténticas, sinceras, su curiosidad no tiene límites, ysi el adulto le responde de manera ilógica e irreal, se sentiránconfundidos, se bloqueará su curiosidad y sacarán conclusioneserróneas. El resultado es desconcierto y sorpresa en unas ocasiones, e inseguridad y desconfianza en otras.
El libro analiza las etapas por las que pasa el niño, perofundamentalmente trata de ayudar a los adultos a contestar a esaspreguntas «sin respuesta» que se hacen los niños, y también a laspreguntas «sin respuesta» que se hacen los padres ante el dolor de los niños.
CONSUELO SANTAMARIA REPISO es Doctora en Filosofía y Ciencias de laEducación, Master en counselling.y Master en Humanización de laintervención social. En la actualidad trabaja en el Equipo deOrientación Educativa y Psicopedagógica de la Comunidad de Madrid ycomo voluntaria en el Centro de Escucha del Centro de Humanización dela Salud, acompañando el duelo infantil, el de adolescentes y tambiénel de adultos.